Por los derechos del niño y la familia Inicio | Consultas | Email

 

TALLER DE ARTE, PARA QUÉ?
(TALLER EL ELEFANTE DORADO)

Arte, del latín ars.artis: “habilidad”, “profesión”.  “Conjuntos de preceptos para hacer bien algo.

La propuesta de un taller de arte es la de estimular la creatividad, una progresiva destreza de las habilidades personales, crear un espacio que permita descansar de la cotidianidad presurosa y experimentar un nuevo modo de ver la realidad. También poder crear con otros en un encuentro grupal, conociendo técnicas y consejos para trabajar con una gran variedad de materiales, incluso el reciclado y el objeto encontrado.
Todo un desafío ligado a una emoción: la alegría.

Cuando “arteamos” alcanzamos un estado que llamamos “trance”, un estado de atención no habitual, que nos revela nuestra mismidad, nuestros “mi”, nos contacta con nuestra identidad, con lo más genuino y único de nuestro ser, con una mayor conciencia de sí, y a mayor conciencia de sí, a mayor autoconocimiento, mayor capacidad de cambio.

Cambio, por qué?
Cambiar què?

Cualquier situación de crisis, desde no encontrar el dentífrico en la mañana, hasta las tan consabidas crisis existenciales (edad por ejemplo), y las accidentales (cualquiera que podamos imaginar), nos remite a la introducción al cambio (su etimología, el orígen de esta palabra), nos remite a la posibilidad de cambio. Cuando lo ya conocido no nos alcanza para responder, cuando ya no nos provee de las respuestas asertivas para hacer frente a la realidad, no deberíamos aferrarnos a lo ya conocido pues “si tomamos el mismo colectivo llegaremos al mismo lugar” en una actitud de autoengaño. Deberemos soltar saltando y cayendo….al vacío, únicamente allí es que aparecerá lo nuevo, lo que se hace por primera vez, en una actitud creadora de nuestro ser, de nuestras creencias, en una transformación, en un re-nacimiento.

 
En la creación, enriquecemos nuestra capacidad atencional, nuestra espontaneidad, nuestra capacidad de ser libres.
Pensar, hacer y sentir confluyen en un mismo cauce, en una unidad.

Durante el acto creador, no sabemos cómo lo hacemos, no sabemos lo que hacemos, se va abriendo el campo de la fantasía y de la ilusión, el imaginario toma el mando y vamos liberando la energía que disponemos al vibrar con las cosas de este mundo, energía que de no liberarse oportunamente, generará síntomas, enfermedad, sea en “lo mental”, en lo corporal, en lo social.

Vivimos entre dos emociones esencialmente, el amor y el dolor de no ser amados. En el acto creador transformamos los dolores en amores, en un volver a nacer, en un resucitar permanente luego de cada crisis.

La creación es una potencia de la vida que podemos desarrollar o no.
La creación necesita de la capacidad de asombro, de la ingenuidad, soltando todo saber racional. Así iremos descubriendo, configurando, ordenando, creando posibilidades en una común unión con el espectador, una comunión.

 

 La función del gesto creador es como la de la gota que horada la piedra, perforando la cáscara que cubre la sensibilidad, y en un acto de vitalidad a vitalidad nos comprometemos en una creación recíproca de humanización, autocreación y sanación de nuestras propias vidas.

                                                 

CONSULTAS: 011-15-6449-9283 (Silvia Zaffirio)

Curriculum | Consultas | Enlaces | El elefante dorado | Contacto
Copyright(c) 2002. Company Name. All right reserved.